Impermanencias - Entrega final
Para este trabajo, elegí la cocina de mi casa. Me tomé el tiempo de observar con paciencia el espacio y me di cuenta de que, en cada hora del día, tiene una atmósfera distinta. Siendo un lugar donde transitamos y pasamos la mayor parte del día con mi familia, era el espacio perfecto para poner en práctica este ejercicio de observación.
Con el pasar de los días, lo interesante es que la cocina cambia constantemente debido a la circulación de personas y a los elementos que están en ella: los platos en el escurridor, la mesa a veces ocupada y otras veces completamente vacía, la disposición de las sillas, la luz que entra por la ventana, entre otras cosas.
Este trabajo me hizo entender que, a veces, los lugares y espacios que habitamos y frecuentamos diariamente tienen su propia belleza y peculiaridad. Solo necesitamos aprender a tomarnos un momento y observar lo que tenemos frente a nosotros.
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